¿Quiénes somos realmente?


Sin la menor advertencia, en cualquier momento o lugar, sin causa aparente, puede suceder...De improviso me encontré envuelto en una nube de color semejante a las llamas. Por un instante pensé en un incendio, en una inmensa conflagración en algún lugar inmediato; al momento siguiente comprendí que el fuego estaba dentro de mí. Entonces me inundó un sentimiento de júbilo, un inmenso regocijo acompañado, o seguido inmediatamente, por una iluminación intelectual imposible de describir. Entre otras cosas, no llegué simplemente a creer, sino que vi que el universo no está compuesto de materia muerta, sino que es, por el contrario, una Presencia viviente; tomé conciencia de la vida eterna que hay en mí. No era la convicción de que tendría vida eterna, sino la conciencia de que la poseía ya entonces; vi que todos los hombres son inmortales; que el orden cósmico es tal que sin la menor duda todas las cosas colaboran para el bien de todas y cada una de ellas; que el principio fundamental del mundo, es lo que llamamos amor, y que la felicidad de todos y cada uno es, a la larga, absolutamente segura. (Cita de R.M. Bucke)... Por esto y por muchas cosas más decidí iniciar esta aventura virtual.

martes, 27 de octubre de 2009

CEGUERA MENTAL Y AUTISMO ESPIRITUAL

Medicamente, el Síndrome de Asperger o Ceguera Mental, es la incapacidad de visualizar estados mentales: los deseos, creencias e intenciones detrás del comportamiento de las otras personas, es la incapacidad para reconocer los estados de ánimo de otras personas. Por ejemplo, para los autistas es muy difícil darse cuenta si la persona frente a él está triste o está contenta. Es la ceguera mental la que afecta al autista en su inhabilidad social. Por otro lado, no logramos encontrarle sentido a nada, vivimos en un mundo de confusión y vamos por la vida haciendo un disparate detrás de otro, a causa de nuestra falta de sentido común y empatía.

Ahora, el exaltar nuestro pensamiento religioso o ideológico, nos conduce a la ceguera mental y por lo tanto no podemos apreciar las otras corrientes de pensamiento, lo mismo que nos lleva a ser etiquetados como: fanáticos; de tal manera que creemos estar siempre en la verdad, aún así estemos sentados en una mentira.

Las sociedades o personas que llegan a una madurez, son capaces de poder convivir con personas que tienes doctrinas o postulados diferentes a las de ellos, intercambiando conceptos e ideas y alimentándose unos a otros de los pensamientos positivos que surgen de sus interacciones.

El fanatismo es un comportamiento nocivo para los seres humanos, porque no nos permite evolucionar, al negarnos la posibilidad de aprender y comprender a los demás -y sobre todo- porque pensamos que somos los únicos poseedores de la verdad absoluta, lo cual es totalmente falso, porque si estuvieramos sentados sobre la verdad absoluta, nuestro pensamiento sería más amplio, integral e incluyente, podríamos interactuar con el resto de los seres humanos sin intentar convencer o imponer nuestras ideas, respetando en todo momento sin juzgar.

El autismo espiritual es muy similar al autismo psicológico. La persona se halla patológicamente encerrada, vive en una rígida clausura interior en lugar de vivir en la apertura, se encierra en una suerte de encantamiento inmanente que le impide mantener relaciones de amistad con otras personas, aún con las más allegadas sino están de acuerdo con sus creencias o ideología. El autista espiritual queda encerrado en sus sensaciones y no logra percibir cabalmente las cosas exteriores. Se genera así un comportamiento inmanente que impide su evolución real, manteniendo la fantasía de estar por encima de los demás y con la verdad en sus manos.

La paciencia y la tolerancia es un sinónimo de espiritualidad. La tolerancia significa que primero debemos tolerar la intolerancia. ¿Cierto? Es decir, cualquiera puede tolerar la tolerancia. Es fácil amar a aquellos que te aman. Muy humano. No es más que aprovecharse de una situación. Él me ama o ella me ama y yo la amo a ella. Esto no es espiritual. Puede ser humano, quizá sea más animal, pero desde luego no es espiritual...